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Existen
tres elementos para la formación de un emparrillado:
1. Pletina portante (A). Es la que aguanta
todo el esfuerzo que debe soportar el emparrillado siendo por tanto necesario
que estén apoyadas en sus extremos. (fig.1).
Según sea la carga a soportar y la luz entre apoyos, la pletina
portante ha de ser calculada, aumentando en altura y espesor. (h,e
- Fig.2-).
2. Pletina separadora (B). Como bien
indica su nombre, tiene por objeto el separar y unir pletinas portantes.
Por tal causa su trabajo en relación con el aguante de cargas es
prácticamente nulo.
3. Marco perimetral. Imprescindible para
evitar que las portantes y separadoras puedan moverse y deformarse. |
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Independientemente de
su sistema de fabricación, los diferentes tipos de emparrillados
se determinan por la malla.
La malla es la distancia entre pletinas portantes y separadoras. Técnicamente
se mide siempre entre ejes, prescindiendo del espesor de las pletinas,
aunque, por lo general, se redondea comercialmente.
La nomenclatura de la malla siempre tiene dos grupos de cifras separadas
por el signo x. La que está en primer lugar indica la distancia
entre pletinas portantes y la segunda la distancia entre separadoras.
Ejemplo: Fig.2. |
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La tabla de cargas está
considerada para la malla de 30 x 30 mm
y una carga útil uniformemente repartida
de x kg/m2.
Para paso de personal debe aplicarse como carga útil
x = 500 kg/m2, según se refleja en la franja escalonada
de la tabla. Ésta no es aplicable a presiones concentradas como
el paso de turismos, camiones, carretillas, etc. Para estos pasos se convinan
otros tipos de malla, usando para esta función pletinas con espesores
comprendidos entre los 4 y los 10 mm. |
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